jun
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Cuando las cosas se pusieron feas, sacó las pinturas de guerra. Es cierto, no tenía una táctica de ataque, ni una estrategia de defensa, ni siquiera un ejército fiel o un camarada leal que fuera a cubrirle las espaldas. Pero mostrar una apariencia feroz era, sin duda, un buen primer paso. Al fin y al cabo, casi todas las batallas las gana quien está convencido de que puede hacerlo. Luego, salió a la calle para enfrentarse con su terrible guerra del día a día, que aparecía, como siempre, disfrazada de plácida rutina.
Real como la vida misma. Es triste, pero ocurre más de lo que se piensa. Me gusta el micro.
Blogsaludos
La guerra del día a día es la más dura de las batallas, desde luego. Me gusta lo de las pinturas de guerra, como en las pelis de indios.
Esa cotidianidad bajo su disfraz pacifista que esconde su auténtica naturaleza "nasía pa matar" :)
Buenísimo Virginia, ojalá fuera mas ficción que realidad.
un abrazo!
Me encantó, Virginia. Pienso, como te dijo Manu, que la guerra del día a día, puede ser la más difícil.
Saludos.
Me gusta el relato, las pinturas de guerra, la batalla diaria, y luego a descansar supongo en un sueño sin lucha.
Un saludo
Me intriga la profesión que debe tener... guerrera, supongo
Besos.
Otro trozo de vida y de realidad, qué bien sabes plasmarlas.
Adivín, sí, ocurre mucho, y a diario. Gracias! :)
Besos!
Manuespada, desde luego que sí. Las pinturas son fundamentales para cualquier guerra, jeje
Un beso!
Carlos, muchas gracias y sí, ojalá! Me encanta eso de "nasía pa matar" XDDD
Besos!
Gabriel, muchas gracias! Puede ser y lo es, creo yo :)
Besos!
Anónima, gracias, me alegro de que te haya gustado :)
Gracias por la visita!
AdR, supongo que al menos, sí, guerrera... tal vez entre otras cosas...
Besos!
Elisa, gracias!! De trozos de vida(s) está el mundo hecho :)
Besos!
Gracias a todos por los comentarios!!
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH. JODER. Ahí está, cojones.
Pues ya ves, David! Hay que sacar las pinturas de guerra... ahora más que nunca!