Hace unos años, cuando la Navidad equivalía a 20 días de vacaciones, casi todos ellos en el pueblo, con la cena de nochevieja todos juntos en mi casa, solía hacer una especie de ritual para pasar de un año a otro.No sé de dónde saqué la idea, pero consistía en hacer una lista con lo mejor de año que acababa, otra con lo peor y una tercera con los deseos para el año que empezaba. Lo mejor y los deseos se guardaban en una cajita, y lo peor lo quemábamos en la caldera de leña.
Lo mejor ya os lo resumí más o menos hace unos días (aunque saltándome un montón de cosas), y ahora ya no hay caldera de leña para quemar lo malo, así que simplente me lo salto.
Pero sí os voy a contar mis tres deseos (uno por Rey Mago, o algo así). No son nada originales: salud, dinero y amor. Aunque no por ese orden, jeje.
El que tiene que ver con el amor es el primero, y se resume en desear que en 2010 Madrid tenga un habitante más que en 2009.
El de la salud, es salud para otros, que van a tener que pasar por hospitales aunque los odien. Es un deseo cumplido, estoy segura y lo digo desde ya.
El del dinero es curioso, porque no soy yo muy de pedir cosas así en material. Pero en esta ocasión, el deseo, si se cumple, se traduce automáticamente en dinero. A lo mejor se cumple, ya que la lotería sigue sin tocarme, vete a saber.
Y vosotros, ¿le habéis pedido algo al nuevo año, a los Reyes o a quién sea? Contadme!! ;)






