Increíble, pero cierto, como siempre.
Tenéis que conocerlos :)
Menos mal que, al final, ayer dejó de llover un rato, porque si no, no sé si nos habríamos ido hasta Fuenla a ver a Huecco. Y habría sido un gran error perderse ese conciertazo!
Es dificil explicar por qué, pero el concierto de Extremoduro fue muy distinto y muy superior a todos los que había visto hasta ahora. No es ni de lejos mi grupo favorito, pero supongo que 20 años a la guitarra y once discos pesan mucho, y eso se nota.
Aunque es posible que el concierto nos cueste varios años en el infierno. No importa, a lo mejor también conseguimos engañarle, como Evaristo.Lo bueno de encontrarte de sopetón con que han salido del desván para acercarse hasta Getafe es que no te da tiempo a planear nada, y las cosas salen como con magia. A los que son grandes sin que la mayoría lo sepa siempre les pasa eso: que son aún más grandes de lo que pensabas.
Supongo que a veces merece la pena comprar un disco. A veces resulta que sobre el escenario se suena mejor que desde el mp3, y cara a cara se suena mejor que en ningún sitio. Para mí, a parte de la música, lo mejor de un grupo seguirá siendo verles a la misma altura... porque, al final, encontrarte de frente con los grandes es lo que de verdad le engrandece.

El Palacio estaba hasta arriba y como he dicho, tampoco llegamos con tiempo de sobra, así que cuando empezó a sonar la moto de Kutxi sobre el escenario, nosotros veíamos poco más que miles de cabezas (dicen que habría unas 10.000) y los focos...
pestañas, tal vez fue Manuela con sus saetas... En fin, Que se joda el viento, porque para cuando salió a relucir el nombre de José Etxailarena, nosotros ya debíamos andar como a diez filas del escenario, siguiendo a Pinchi XDDDD
No estoy segura, lo que sé es que cuando Piñas empezó a vender fracaso como si fuera hierbabuena, uno de los chicos de seguridad nos daba agua desde el otro lado de la valla, y que no podía parar de saltar. Lo mismo que mientras cantaba lleno de Alfires, o cuando anduvo despellejando un corazón en las zarzas de mi voz. En fin, a trasegar....
momento solo podía superarse de una forma (y vaya si se superaron!!!): Carlos Chaouen en persona, guitarra en mano, acompañó a Kutxi en Pan Duro...
Poesía de Kutxi a montones, todos los invitados, tres horas de música (¡¡sí, sí!! ¡¡Tres horas!!), no parar de saltar, el dolor de todo, las canciones a gritos, los aplausos, la música, el calor, ese subidón que solo da en los conciertos de los más grandes... todo eso ya habría amortizado los 27 eurcos, pero es que además... el ambientazo que había, estar en primera fila, con el Piñas a dos metros, conseguir una púa de César, la posibilidad de salir en el DVD... ¡¡¡ESO NO TIENE PRECIO!!!
No tenía pensado hacer este post, pero la crónica que ha hecho Sarg sobre el pedazo concierto de Fito me ha animado. Además, si lo pienso, tengo muy pocas ganas de terminar el año trabajando y el finde de fin de año ha sido demasiado bueno como para no dejar algo por aquí escrito. No sé cómo entraré en 2008, pero dudo que pueda ser tan bien como estoy saliendo de 2007 =)
Veo el ojo que me mira, no sé qué esperáis de mí. Yo que muero cada día que tú te olvidas de mí... Soy un pez en una jaula, lo que quiero y lo que no, soy todo lo que me pasa... Tú me ves, yo no... (Fito&Fitipaldis)
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